sábado, 23 de febrero de 2008

sólo, por fin sólo...y triste

Observo; no veo.

Quiero ir de observador, de visionario incluso y ni tan siquiera veo lo que ocurre delante de mi.
Ciego; a veces de furia, de odio otras veces y siempre ciego de ego.

Yo, yo, yo, yo.

Nada más que yo.

Una imagen en el espejo congelada por una eternidad.
Me la jugaron mientras no miraba. Para que nos vamos a engañar, el ser humano actúa a espaldas del público y aunque lo hiciese de frente no recibiría aplausos.
sólo. Otra vez. acompañado por mi ego. Quizá mejor así. Sólo en compañía.
Silencio.Silencio. Molesto silencio, ruidoso silencio.Nada bonito que decir, nada malo, que es peor. Nada. El resultado de la indiferencia, silenciosa indiferencia.
Envidia. Envidia de mis recuerdos, recuerdos de días mejores, que sin diferenciarse en nada de los de hoy, éstos son peores. Siempre lo son. Y lo serán.
Una mano lánguida acaricia mi mano. Sin convicción. La recorre en un movimiento gastado por la costumbre. Costumbre a la que ahora no me acostumbro. Costumbre que en un segundo se convierte en pasado; en recuerdo.

Otra vez sólo, sólo sin compañía


dic-03

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